Analiza investigador del CIDE factores de éxito de los movimientos ambientalistas

 

El Dr. Rodrigo Velázquez López Velarde, profesor-investigador de la División de Administración Pública (DAP) del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) publicó en la revista de ciencias sociales América Latina Hoy el artículo David contra Goliat: ¿Cómo los movimientos ambientalistas se enfrentan a las grandes corporaciones?, un análisis sobre las estrategias exitosas que detuvieron la afrenta de las corporaciones privadas en casos de deterioro ambiental.

El Dr. López Velarde se ha interesado en temas organizacionales como los movimientos ambientalistas; sus líneas de investigación buscan analizar a las instituciones públicas, la rendición de cuentas, la democratización y las relaciones congreso- democracia. Su trabajo académico examina el efecto de la supervisión legislativa en la implementación de programas públicos de distintas dependencias del Poder Ejecutivo.

A nivel federal, en México existen muchos proyectos que han abierto el debate sobre el impacto que podrían generar al medio ambiente. José Ángel Gurría Treviño, Secretario General de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha notificado al gobierno mexicano sobre los posibles daños que generarían en los ecosistemas.

En México y en el Mundo se celebra cada 5 de junio Día Mundial del Medio Ambiente, establecido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1972, con el objetivo de generar conciencia y concretar acciones para el cuidado de nuestro planeta.

 

Factores de éxito en las organizaciones medioambientales

David contra Goliat: ¿Cómo los movimientos ambientalistas se enfrentan a las grandes corporaciones? es un análisis comparado de estudio de caso que se plateó con el objetivo de averiguar cuáles son los factores que llevan al éxito a los movimientos ambientalistas, es decir bajo qué acciones o circunstancias se logran los objetivos de determinado grupo que defiende una causa verde.

“Los movimientos ambientalistas son un tipo de movimiento social con características particulares, una de ellas es que tienden a ser bastantes profesionales; se constituyen por organizaciones que tienen cierto expertiseprofesional o técnico en materia ambiental y digamos que eso los hace diferentes de los movimientos sociales que nacen más espontáneamente’’, explicó en entrevista el Dr. Rodrigo Velázquez.

El análisis realizado por el Dr. Rodrigo Velázquez López Velarde, junto con María Fernanda Somuano Ventura y Reynaldo Yunuen Ortega Ortiz estudia tres casos ocurridos en México: Proyecto Club de Golf Tepoztlán (1994), Manglar de Tajamar (2015) y El peñasquito, en el que se examina qué factores han permitido a los movimientos ambientalistas mexicanos lograr sus objetivos.

Para el estudio se tomó como referencia el marco teórico de Giugni (modelo de efecto directo e indirecto) y se complementó incluyendo recursos y capacidades de los movimientos (factores endógenos), la construcción de alianzas e influencia de la opinión pública (factores exógenos) y las variables internas y externas.

 


Fuente: David contra Goliat: ¿Cómo los movimientos ambientalistas se enfrentan a las grandes corporaciones?

El estudio consideró el peso de las organizaciones públicas y privadas a las que se enfrentaron los movimientos ambientalistas. La hipótesis que se diseñó fue “conforme aumenten los recursos, la capacidad de crear redes con otros actores, el potencial de comunicación y de hacer una estructuración (framing) del problema (al interior y exterior del movimiento) y la habilidad de generar una opinión pública favorable, más altas serán las posibilidades de que el movimiento consiga los objetivos de su agenda.”

Durante los enfrentamientos las grandes corporaciones buscaron defenderse todo el tiempo por la vía legal. Su objetivo era que sus proyectos siguieran adelante. Las distintas empresas comenzaron a ganar una serie de amparos, sin embargo, más adelante se demostró que los procesos para licitar las zonas ecológicas carecían de transparencia, entre otras irregularidades.

De acuerdo a este artículo, uno de los factores que juega un papel importante en el éxito o el fracaso del movimiento ambientalista es el framing. ‘’El framing ayuda a diagnosticar el problema, identifica causas y efectos, atribuye responsabilidades plantea soluciones, incentiva la acción colectiva y crea identidades’’ (Giugni y Grosso, 2015), es decir, se contextualiza y posiciona el objeto de la lucha del movimiento.

 

 

El framing en los casos mexicanos

Dentro del análisis comparado de estudio de caso se observó que los dos movimientos ambientalistas que consiguieron sus objetivos fueron Manglar de Tajamar y la lucha contra el Proyecto Club de Golf Tepoztlán. Ambos construyeron un framing adecuado conforme a sus circunstancias. Es decir, comunicaron correctamente la causa por la cual luchaban.

El Dr. Velázquez explicó cuál podría ser un framing exitoso para los movimientos ambientalistas ‘’Debe ser sencillo y visible. Ni complejo, ni ambiguo. Que dé un mensaje de impacto. Por ejemplo, el caso de Tajamar, en Cancún. Los grupos en defensa del ecosistema establecieron en su discurso un framing exitoso porque lanzaron el mensaje de que se estaban violentando los derechos de los niños y le dio más impacto y atracción mediática’’.

En ambos casos en su discurso y acciones se proyectaron valores y elementos culturales con los que se identificaron y sumaron más personas y con ello se potencializó la capacidad de cada movimiento.  Se articularon redes y organizaciones interesadas en la causa. También se hicieron alianzas con actores cruciales, al mismo tiempo la presencia mediática propició que no se minimizaran las demandas.

Además, los activistas que defendieron Manglar de Tajamar hicieron uso de las redes sociales digitales para dar a conocer todavía más su causa.

“La mayoría de los movimientos sociales actuales usan las redes sociales digitales como un elemento estratégico, como una táctica más. No son herramientas que determinen el éxito o el fracaso de los objetivos, pero sí son una herramienta necesaria’’, comentó el Dr. Rodrigo Velázquez.

Manglar de Tajamar y Tepoztlán lucharon por un bien común y no por derechos o privilegios particulares. Es por eso que las personas se sumaron a los movimientos y se comenzaron a cumplir sus objetivos hasta lograr la suspensión de proyectos que afectaban al medio ambiente y sus habitantes.

Por otro lado, las movilizaciones de ambientalistas en el caso del Peñasquito, en Zacatecas, no tuvieron éxito. Los grupos de lucha estaban fragmentados, ya que los líderes fueron incapaces de establecer alianzas con otros actores. No se crearon vínculos de solidaridad, a diferencia de los dos casos anteriores, la zona es de baja visibilidad mediática y no se construyó un framing adecuado. Es por eso que, actualmente, el conflicto de la zona minera entre grandes corporaciones y los habitantes del lugar sigue sin resolverse.

Las compañías internacionales interesadas en las minas del Peñasquito comenzaron a diseñar nuevas estrategias para combatir la defensa ambientalista. Su objetivo fue convencer y engañar a la población de la zona y a los medios de comunicación sobre su preocupación por la conservación ecológica del sitio. De esta manera, las grandes corporaciones incursionaron en proyectos sustentables (carentes de transparencia) y además lanzaron campañas de comunicación agresivas a la población local.

La investigación del Dr. Rodrigo Velázquez López Velarde demuestra que el framing, así como la construcción de vínculos de solidaridad con otras organizaciones son clave para que los movimientos ambientalistas logren sus objetivos e incidan en el cuidado del medio ambiente.

Puedes revisar el artículo David contra Goliat: ¿Cómo los movimientos ambientalistas se enfrentan a las grandes corporaciones? aquí

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