Analizan investigadores CIDE relevancia de puntos de acuerdo legislativo en la política mexicana

En todos los países en el que está establecido un poder legislativo, existen diversos instrumentos que usan las Cámaras para posicionar y debatir algún tema específico.

Una de esas herramientas son las resoluciones no vinculadas o puntos de acuerdo, los cuales son usadas por diputados y senadores con el objetivo de modificar normas, solicitar información a dependencias gubernamentales, recomendar acciones o posicionar un tema específico en la agenda legislativa.

La herramienta tiene como característica particular de que no tienen peso de ley; es decir, no influye como una iniciativa de política o modificaciones constitucionales.  Los investigadores del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), el Dr.  Aldo Ponce Ugolini y el Dr. Rodrigo Velázquez López Velarde, observaron que los puntos de acuerdo se usan en el sistema legislativo mexicano con mucha frecuencia y se preguntaron ¿por qué? y ¿para qué se usan?

Understanding the political goals of non-binding resolutions: evidence from the Mexican Chamber of Deputies, publicado en The Journal of Legislative Studies, es el artículo de investigación de estos profesores del CIDE que indaga el uso de los puntos de acuerdo elaborados en la Cámara de Diputados durante la legislatura LXI (2009-2012).

“Lo que analizamos en el trabajo es qué objetivos políticos cumplen, cómo ayudan a los partidos y a los legisladores a avanzar sus carreras políticas o a sus objetivos políticos, en general”, explicó el Dr. Aldo Ponce.

 

Dinámica de los puntos de acuerdo

En el artículo se explicó que el uso de las herramientas tiene un proceso legislativo más simple que las iniciativas de ley, porque sólo se votan en la Cámara en la que se presentan y los presidentes no pueden vetarlas. Hay dos tipos de procesos para aprobarlas:

El proceso legislativo ordinario. Sólo se hace dos veces por año.  Las propuestas se llevan al piso correspondiente a través del Comité Ejecutivo de la Cámara, de ahí se remiten a las comisiones que tienen jurisdicción sobre ellas. Se analizan, discuten y votan. Si no se toma una decisión, se descartan y se reintroducen en la próxima sesión.

Si se aprueban los puntos de acuerdo, se envían al piso legislativo para su consideración. De aprobarse se publican en el boletín del Congreso y se comunican a las agencias ejecutivas, donde se solicita la acción del gobierno.

El segundo proceso es el de resolución urgente. Son solicitudes que exigen una acción inmediata. Por ejemplo, cuando ocurren desastres naturales, los diputados pueden instar al gobierno a través de la herramienta para donar fondos y ayudar a los sobrevivientes. Se discuten y votan el mismo día en que se presentan.  Se pueden modificar y se aprueban a través de una votación registrada.

 

Cómo y con qué objetivos se usan los puntos de acuerdo

El Dr. Aldo Ponce y el Dr. Rodrigo Velázquez propusieron tres hipótesis en la investigación. Se construyeron para explicar las ventajas que las resoluciones no vinculadas dan a los legisladores.

La primera hipótesis diseñada tomó en cuenta la capacidad de respuesta de diputados a los líderes de partidos políticos en la construcción de marcas de partidos y se enunció así: los legisladores usan estratégicamente los puntos de acuerdo para dirigirse a áreas de políticas que enfatizan sus preferencias ideológicas.

El análisis confirmó el rol relevante de los líderes de partidos políticos para imponer una agenda determinada a través del uso de las solicitudes lanzadas por los diputados.

 

Probabilidad esperada de proponer un Punto de Acuerdo por cada área de política.
Fuente: Understanding the political goals of non-binding resolutions: evidence from the Mexican Chamber of Deputies

 

La segunda y la tercera hipótesis evaluaron la sensibilidad de los legisladores hacia los gobernantes y la influencia de otros actores locales mediante el uso de las resoluciones no vinculadas que solicitan recursos y beneficios para diferentes regiones estatales.

Las hipótesis se enunciaron así:

Dos: dado que las autoridades locales pueden ofrecer puestos estatales a los diputados una vez que abandonan el Congreso, los legisladores tienden a introducir puntos de acuerdo más particulares que tratan de asuntos estatales o locales y así benefician a futuro sus carreras políticas.

Tres: cuando los diputados no comparten un gobernador copartidista, se aumenta la introducción de resoluciones no vinculadas particulares que se ocupan de asuntos estatales y locales.

Los investigadores encontraron evidencia parcial para apoyar las dos hipótesis. En cuanto a la segunda, los diputados tienden a introducir puntos de acuerdo más particularistas que tratan con asuntos locales y estatales, pero sólo el resultado con respecto a los asuntos locales es mayor y estadísticamente significativo.

El resultado sugiere que los legisladores tienden a prestar más atención a los asuntos locales que a los estatales, probablemente porque hay más ganancias políticas al responder a sus electores locales.

Número esperado de puntos de acuerdo que afectan los asuntos locales para los legisladores
Fuente: Understanding the political goals of non-binding resolutions: evidence from the Mexican Chamber of Deputies

 

En cuanto a la evidencia para apoyar la tercera hipótesis, se encontró que los diputados introducen con mayor frecuencia puntos de acuerdo que se ocupan de asuntos estatales con gobernadores de la oposición

Es decir, los legisladores a menudo resaltan problemas a nivel estatal y denuncian las fallas en las administraciones de estas gobernaciones. Exponer estas debilidades podría ayudar los a forjar una reputación a costa de las partes en competencia.

“Es que es incierto en qué medida estos puntos de acuerdo sí benefician a la ciudadanía; no es tan claro, ya que muchos sirven para intereses particulares, lo que no es una actividad del legislador, ya que debe representar a comunidades amplias”, explicó el Dr. Rodrigo Velázquez.

Estas herramientas en muchas ocasiones no contribuyen a la democratización del país.

“Es más complejo, no podemos decir que únicamente se usa para beneficios personales o de determinados grupos; ya que también se pueden usar para otros fines. Por ejemplo, para poner un posicionamiento en la agenda. Digamos que eso contribuye al debate de los asuntos públicos”, explicó el Dr. Rodrigo Velázquez.

Se encontró que, a diferencia de las iniciativas de ley, los puntos de acuerdo permiten a los legisladores flexibilidad ya que estas herramientas se enfocan en los asuntos locales, no tienen fuerza de ley y no necesitan ser ratificadas ni por la otra Cámara ni por el presidente.

El estudio sugiere que además de usar instrumentos legislativos convencionales, diputados y senadores emplean herramientas alternativas  que buscan obtener beneficios para sus electores y construir una reputación pública para aumentar sus posibilidades de conseguir  una posición política.

Puedes leer el artículo Understanding the political goals of non-binding resolutions: evidence from the Mexican Chamber of Deputies aquí.

 

 

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