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Analizan interacción entre empleos precarios y discriminación por género en policía mexicana
Viernes, Mar. 11, 2016
 
 
Analizan interacción entre empleos precarios y discriminación por género en policía mexicana

Fotografía: https://www.flickr.com/photos/presidenciamx/

 

Ciudad de México, 25 de mayo de 2021. En el artículo How Precarious Public Jobs Are Even More Precarious for Women: The Case of Mexican Police Forces, Mariana Chudnovsky, Profesora Investigadora Titular de la División de Administración Pública del CIDE, junto con Ana Laura Reyes Millán, egresada de la Maestría en Administración y Políticas Públicas del CIDE, abordan la interacción entre empleos precarios y discriminación por motivos de género, enfocándose en el caso de la policía mexicana.

Las investigadoras eligieron estudiar el caso de la policía porque en diversos países la carrera policial representa una oportunidad de mejores salarios y beneficios, así como estabilidad en el servicio público; sin embargo, en la mayor parte de América Latina esto no es así.

En países como Bolivia, Chile, República Dominicana, El Salvador y México, los policías no tienen derecho a sindicalizarse, además de que no tienen establecido un número determinado de horas para laborar.

“Había dos preguntas: uno por qué son trabajos dentro del aparato estatal, trabajos que conforman al sector público, que tienen menos derechos laborales que otras áreas; y luego por qué inciden más aún en las mujeres”, expresó la Dra. Chudnovsky.

 

La precariedad y discriminación de género en trabajos dominados por hombres

Para este estudio, la Dra. Chudnovsky y la Mtra. Reyes realizaron un diseño de investigación descriptivo que combina evidencia cualitativa y cuantitativa de la policía preventiva en México en sus tres niveles: policía federal, policía estatal y policía municipal. Entrevistaron y conversaron con mujeres policías; sin embargo, no fue una tarea sencilla.

“Nadie nos quería hablar. Nadie nos quería escuchar; fue muy complicado (…) Éramos dos mujeres con un discurso muy fuerte de sororidad. A las mujeres siempre les da miedo hablar, denunciar”, comentó la Dra. Chudnovsky.

Para la Dra. Chudnovsky, esta investigación arrojó tres grandes hallazgos: la precariedad del trabajo policial, la existencia de “trabajos dominados por hombres” y una mayor precariedad laboral para el género femenino.

De acuerdo con la investigación, la precariedad en el trabajo policial es resultado de un Estado que no brinda seguridad a quienes son los responsables de garantizar este derecho a los demás. Por ejemplo, en muchos casos las fuerzas de seguridad no cuentan con las armas que necesitan, chalecos antibalas o defensa jurídica en caso de acusaciones en su contra. Esta situación se suma a la legislación laboral que diferencia entre las fuerzas de seguridad y el resto de la administración pública federal.

“La policía tiende a hacer un trabajo precarizado aún con reglas formales distintas al resto de los trabajadores, no tienen derecho a sindicalizarse ni una serie de cuestiones que tienen en origen por ciertas leyes, que terminan generando una situación que no ayuda a mejorar la situación de la violencia interna que sucede en esos trabajos”, expresó la Dra. Chudnovsky.

El segundo hallazgo que arrojó esta investigación es la existencia de áreas o “trabajos dominados por hombres”. Son áreas como la policía, la aviación, la aeronáutica o la academia que se presentan como neutrales al género, pero en realidad no lo son.

“Por ejemplo, se hace un llamado a concurso para contratar policías. La lees y parece que está basado en el mérito donde cumpla ciertas características: que sepa manejar, que tenga tiempo disponible para un curso de entrenamiento, que pueda moverse de zona si es necesario; pero cuando empiezas a ver esas cosas en realidad está disociado de la realidad en la que opera (…) Todas estas ideas neutras que parece que tuvieran que ver con la orientación a la tarea o mérito, en el fondo disfrazan un sesgo  para quienes tengan más oportunidad de cumplir este requisito sean los hombres”, externó la Dra. Chudnovsky.

Finalmente, el tercer hallazgo refiere a que en cualquier situación de precariedad siempre será peor para las mujeres. En el caso de las mujeres policías, además de los desafíos que ambos géneros atraviesan, ellas enfrentan al menos cuatro adicionales: dificultades para ser integradas y aceptadas en un grupo predominantemente masculino, sesgo en la asignación de tareas, prácticas de promoción discriminatorias, y mayor dificultad para conciliar la vida familiar y laboral.

Para la Dra. Chudnovsky, cambiar esta situación requiere ver a cualquier organización con una mirada de transversalización de género. Ciertamente, es importante implementar cursos de capacitación, pero se requiere de un trabajo organizacional más fuerte.

“Los problemas de discriminación por género no son solo numéricos; son organizacionales y son culturales y esto es un trabajo a mediano y largo plazo; entonces lo que necesitas es tener una mirada transversal. ¿Qué significa tener una mirada de transversalización de género? Es que todo, absolutamente todo, lo cruzas por esta mirada: el salario, la manera en que contratamos, la manera en que se desarrollan las carreras, las instalaciones, realmente todo se tiene que mirar con eso”.

Si deseas leer el artículo de investigación, lo puedes encontrar en: http://doi.org/10.25222/larr.833

Mariana Chudnovsky es Doctora en Ciencia Política por la Universidad Torcuato Di Tella y es Maestra en Política Comparada por la New York University. Sus líneas de investigación son la burocracia, capacidad de estados subnacionales, capacidad estatal, política de salud, política social y servicio civil.

Si tienen interés en entrevistar a nuestra investigadora para abordar los temas del artículo, puedes mandar un correo a comunicacion@cide.edu

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