Retos para la atención y disminución de la violencia de género – PEV

Retos para la atención y disminución de la violencia de género

Alexa Daryana Pérez González y Gabriela Suahil Millán Rodríguez
Estudiantes de la Licenciatura en Ciencia Política y Relaciones Internacionales, generación 2017-2021, integrantes de la colectiva CIDEfem*

En México existe un contexto de violencia generalizada. Desde principios del siglo, la violencia se ha potencializado y su visibilidad ha aumentado. En este sentido, la lucha contra las drogas, la militarización del país, la proliferación de cárteles, agresiones hacia grupos minoritarios, entre otros, ha causado que el nivel de violencia crezca exponencialmente. Este crecimiento también puede ejemplificarse en el caso de la violencia de género. Este tipo de violencia afecta el bienestar de los individuos con base en su género, siendo las mujeres la población más vulnerable. México es uno de los países con la tasa más alta de asesinatos de mujeres. En lo que respecta a feminicidios y homicidios dolosos de mujeres, entendidos como la expresión más letal de violencia de género, se registran, en promedio, más de 10 asesinatos al día. Por ello, erradicar la violencia contra las mujeres se ha vuelto cada vez más urgente.

Si bien la violencia de género no es un fenómeno nuevo, su relevancia en la agenda pública es reciente. En los últimos años, los esfuerzos de la sociedad por visibilizar la violencia de género han aumentado. A pesar de esto, aún nos enfrentamos a distintos obstáculos para entender y erradicar este tipo de violencia que va en aumento. Por esta razón, el Programa de Estudios sobre la Violencia (PEV) reconoce que la violencia de género es un problema imperativo que debe reunir esfuerzos gubernamentales, institucionales, de sociedad civil y sociedad en general para disminuirla. Por ello, el PEV organizó un webinario que tuvo lugar el viernes 9 de octubre para exponer algunos de los retos para la atención y disminución de la violencia de género. En este, expertas en violencia de género nos compartieron los retos que observan para la atención y disminución de la violencia contra las mujeres, desde sus distintos ámbitos de trabajo: academia, sociedad civil y periodismo.

Abby Córdova nos compartió su estudio sobre la violencia contra las mujeres en contextos de violencia generalizada, concentrándose en el caso de El Salvador. La académica de la Universidad de Notre Dame mostró que en los lugares donde el crimen organizado predomina, las políticas públicas para la atención de violencia de género se ven relegadas y, por lo tanto, las mujeres son vulneradas. En este sentido, Córdova estableció que en los lugares donde los grupos criminales—maras y pandillas en particular—tienen gran incidencia, las mujeres se ven expuestas a al menos tres tipos de violencia: criminal, doméstica e institucional. Es decir, en contextos de impunidad, los ataques hacia las mujeres, ya sea por sus parejas o por grupos criminales, aumenta. Además, Córdova señaló que en estos lugares la militarización suele ser alta por lo que la probabilidad de que las mujeres se vean vulneradas por fuerzas militares y policiales, aumenta también. Finalmente, la ponente enfatizó la importancia de implementar una reforma policíaca con enfoque de género y crear, así como reforzar, instituciones especializadas en la atención de violencia contra la mujer.

Por su parte, Ana Pecova nos compartió sus aprendizajes sobre la atención y erradicación de violencia contra las mujeres. La directora de EQUIS: Justicia para las Mujeres igualmente enfatizó los efectos del contexto de violencia criminal para las mujeres y refirió al impacto negativo que existe entre la creciente militarización de la seguridad pública y la violencia contra las mujeres, enfatizando la regulación de armas como una de las soluciones. Asimismo, Pecova realizó una crítica hacia los espacios institucionales especializados en la atención de violencia contra las mujeres. Señaló que si bien centros de atención son esfuerzos para reducir la violencia, parecen ser castillos de arena, pues aún son difíciles de acceder (desde el traslado hasta qué mujeres pueden entrar), su presupuesto limitado y su personal poco capacitado. Por ello, subrayó la importancia de que la sociedad siga exigiendo medidas para atender y disminuir la violencia contra las mujeres en un contexto de violencia creciente y recortes por austeridad.

Finalmente, Grisel Salazar presentó un análisis sobre la cobertura periodística mexicana de la violencia contra las mujeres. La profesora asociada del CIDE mencionó que la cobertura mediática suele ser tendenciosa y sin enfoque de género, por lo que las notas suelen enmarcarse como un hecho aislado y no como un problema de derechos humanos. En este sentido, la prensa suele victimizar y estigmatizar a las mujeres y apelar al morbo y al escándalo. Sin embargo, Salazar encontró que este comportamiento no es generalizado. La ponente estableció que algunos periódicos no replican estereotipos de género en estas notas. Estableció que esta variación se explica por la diferencia de prácticas periodísticas, que van desde cursos de capacitación y sensibilización hasta la presencia de mujeres en altos cargos directivos. En este sentido, Salazar enfatiza la necesidad de periodismo de investigación y prácticas éticas que enmarquen la violencia contra las mujeres como un problema social. Sin duda, los retos para la atención y disminución de violencia contra las mujeres son diversos y complejos: estamos lejos de entender y resolverlos en su totalidad. No obstante, espacios para compartir investigaciones y aprender sobre los obstáculos para erradicar la violencia de género son esfuerzos valiosos y necesarios. La horizontalidad de estos espacios nos permite intercambiar experiencias entre las ponentes y el público, con lo que se enriquece el debate. Así, aprendemos mutuamente cómo hacer frente a los retos en el análisis de la violencia. De aquí, la importancia de continuar estas conversaciones. Además, es imprescindible seguir reflexionando sobre nuestro papel en la disminución de la violencia contra las mujeres. Desde las instituciones, la sociedad civil, el periodismo, la sociedad en general, ¿qué nos falta por hacer?