Retos de la cooperación internacional en la agenda de seguridad de México – PEV

Retos de la cooperación internacional en la agenda de seguridad de México

Natalia Sánchez Carranza, estudiante de 8° semestre de la Licenciatura en Ciencia Política y Relaciones Internacionales

¿Qué retos enfrenta la cooperación internacional para avanzar la agenda de seguridad en México? El viernes 26 de febrero, se llevó a cabo el segundo webinario del Programa del Estudio de la Violencia del CIDE, titulado «El papel de la cooperación internacional en la agenda de seguridad«. En esta reunión, Salomé Flores (UNODC), Andrea Cházaro (ONU-Mujeres) y Aram Barra (Open Society Foundations) discutieron los retos más importantes que enfrenta la cooperación internacional en materia de la agenda de seguridad en México.  

            Avanzar la agenda de seguridad en México es un proceso complejo que requiere de la intervención de una diversidad de actores. Desde la recopilación de datos e información hasta la planeación de políticas públicas, su legislación e implementación en terreno, se requiere de una cooperación continua entre instituciones del Estado, agencias de cooperación, la academia y la sociedad civil. Sobre este punto, los panelistas coincidieron en que la falta de coordinación entre estos actores representa un área de oportunidad importante para la cooperación internacional sostenible. Dado que la agenda de seguridad es amplia y compleja, comentaron que es urgente que se conciba una vinculación estrecha y permanente entre los distintos actores e instituciones para complementar esfuerzos y fortalecer resultados.

            Salomé Flores señaló la importancia de llegar a un entendimiento común de las prioridades y destacó el contexto de la pandemia de COVID-19, la militarización de la seguridad pública, el crimen organizado y las conductas en el ciberespacio como ejes centrales en la agenda actual de seguridad. Por su parte, Andrea Cházaro resaltó la importancia de mantener un diálogo cercano con la comunidad a través de iniciativas participativas a nivel local para generar herramientas de prevención de riesgo o violencia, especialmente para las mujeres y las niñas. Aram Barra, quien además ya ha generado lazos de colaboración con el Programa de Política de Drogas del CIDE,  abundó sobre la necesidad de que se afronte la impunidad y los delitos cometidos por parte del Estado. En este sentido, expuso que es urgente poner orden a las fuerzas de seguridad, generar procesos de capacitación para la policía y detener la militarización de la seguridad pública.

            Con respecto al papel de la academia para facilitar la agenda de cooperación en materia de seguridad, los ponentes destacaron la importancia de plantear opciones de política pública para la toma de decisiones informada y de participar activamente en la elaboración de herramientas diagnósticas. Andrea Cházaro expuso la necesidad de que las agencias y la academia refuercen su cooperación en materia de financiamiento y de recopilación de datos, así como en la creación de redes de investigación especializadas en materia de género a nivel, local, regional e internacional—como los proyectos que ONU-Mujeres México ha desarrollado con académicos del CIDE. Del mismo modo, Salomé Flores remarcó el papel crucial de la academia para formar estudiantes, profesionalizar a los funcionarios públicos y nutrir las discusiones en la toma de decisiones en materia de seguridad.

            Sin duda, la pandemia de COVID-19 ha generado aún más retos para las agencias, los proyectos y la cooperación en la agenda de seguridad. Las ponentes expusieron que la emergencia llevó a sus respectivas organizaciones a reorientar los proyectos para atender a las víctimas por medios digitales o vía telefónica. De hecho, en lugar de detener sus proyectos, la pandemia llevó a las agencias a aumentar esfuerzos y adaptarse a la nueva modalidad virtual con los retos que esta representa.

            Finalmente, se reflexionó sobre la necesidad de transitar de una perspectiva punitivita a una de prevención en la toma de decisiones en materia de seguridad en el país. Sobre este punto, Aram Barra consideró que se trata de un tema político, en el sentido en el que hacen falta conceptos que ayuden a plantear el fenómeno de inseguridad a la opinión pública con propuestas de solución claras y concisas. Igualmente, las ponentes sugirieron una profundización en las redes de cooperación interinstitucional con respecto a la recopilación, integración y difusión de la evidencia empírica para plantear políticas públicas de prevención efectivas y sostenibles.

            En conclusión, la cooperación internacional en materia de la seguridad en México involucra el esfuerzo de una variedad de actores e instituciones que lo vuelven un proceso complejo. Por un lado, es indispensable mantener una comunicación cercana con los grupos locales para entender los riesgos y la violencia a los que se enfrentan las comunidades y plantear soluciones. Por otro lado, las agencias y la academia deben mantenerse cerca de las instituciones estatales y de los tomadores de decisiones con evidencia empírica para nutrir las discusiones y proponer políticas públicas viables y sostenibles. Esto permitirá pasar de respuestas rápidas y mediáticas, a proyectos fundamentados en evidencia, coordinación interinstitucional en materia de seguridad, lo cual requiere de una mayor cooperación interinstitucional y trabajo desde lo local.