Mejor un TLCAN disminuido que no tenerlo: académicos CIDE
Jueves, Sep. 13, 2018
 
Mejor un TLCAN disminuido  que no tenerlo: académicos CIDE

 

Ciudad de México, 13 de septiembre de 2018. La renegociación del TLCAN que alcanzó México es necesaria, aunque no la deseada, para protegerse de una administración que está llevando una política comercial nacionalista y aislacionista como la de Donald Trump, coincidieron académicos del CIDE durante la mesa de análisis titulada “Negociaciones Comerciales en América del Norte: ¿fin o modernización del TLCAN?”

Este panel se desarrolló en un momento en el que aún no existe la certeza de que se firme el TLCAN, aun cuando el presidente Trump anunció que había llegado a un principio de acuerdo con México, el pasado 27 de agosto.

Negociaciones Comerciales en América del Norte: ¿fin o modernización del TLCAN?, realizada el pasado 10 de septiembre, contó con la participación de la Dra. Luz María de la Mora, profesora afiliada de la DEI y Directora de LMM Consulting; Antonio Ortiz Mena, profesor afiliado de la DEI y Senior Vice President of Albright Stonebridge Group; Carlos Bravo Regidor, profesor asociado del CIDE y director de la Maestría en Periodismo del CIDE y Lorena Ruano, profesora investigadora titular de la DEI y del CIDEMIG.

 

Una mirada al TLCAN

Después de 24 años, las circunstancias que impulsaron las primeras negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte han cambiado. De acuerdo con la Dra. Luz María de la Mora lo que impulsó la creación del TLCAN a principios de los 90 fue trabajar hacia un objetivo común: la creación de una zona de libre comercio, de una zona con una mayor competitividad que fortaleciera la región de América del Norte para que pudiera hacerle frente a otras regiones como Europa y Asia Pacífico.

Sin embargo, la Dra. de la Mora explicó que los objetivos de las recientes negociaciones del TLCAN están divididos. Por una parte, México y Canadá pretenden que este tratado continúe como un motor de crecimiento y empleo, que profundice en la liberación comercial y la integración productiva; por su parte, Estados Unidos entró con miras a reducir el déficit, devolver empleos y proteger su mercado con una visión nacionalista, aislacionista y mercantilista.

En otras palabras, la agenda de EU es la que se discute durante esta renegociación del TLCAN; no la de México ni la de Canadá, aseguró la Dra. de la Mora.

Hay que recordar que fue el presidente de Estados Unidos de América, Donald Trump, quien solicitó esta renegociación. El 18 de mayo de 2017 Trump le notificó al Congreso su intención de renegociar el tratado; para el 17 de julio entregó los objetivos de negociación a su Congreso y el 16 de agosto comenzó el proceso de negociación.

Fueron siete rondas de negociación que se realizaron durante un año, hasta que el pasado 27 de agosto de 2018 se llegó a un acuerdo, en principio bilateral, entre Estados Unidos y México. Se espera que Canadá se sume al acuerdo antes del 30 de septiembre, fecha acordada para publicar el texto del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

 

Primera ronda. Se realizó en Washington del 16 al 20 de agosto de 2017. Se instalaron 25 mesas de trabajo y se comenzaron a redactar posturas.

Segunda ronda. Desarrollada en la Ciudad de México del 1 al 5 de septiembre de 2017. Se consolidaron los primeros textos en los diferentes capítulos que integran el tratado comercial.

Tercera ronda. Se realizó en Ottawa del 23 al 27 de septiembre de 2017. Se concluyó el primer capítulo que trata sobre pequeñas y medianas empresas, un rubro que no existía anteriormente.

Cuarta ronda. Desarrollada en Arlington del 11 al 17 de octubre de 2017. EU pidió incrementar la regla de origen del sector automotriz. Se tuvieron avances significativos en varios grupos de negociación, incluyendo Aduanas y Facilitación del Comercio, Comercio Digital, Buenas Prácticas Regulatorias, y algunos anexos sectoriales.

Quinta ronda. Se realizó en la Ciudad de México del 15 al 21 de noviembre de 2017. Se reportaron seis capítulos con alto grado de madurez y México presentó contrapropuesta.

Sexta ronda. Desarrollada en Montreal del 23 al 29 de enero de 2018. Durante los trabajos de esta ronda, se concluyeron el capítulo de Anticorrupción y el Anexo sobre Tecnologías de la Información y Comunicación.

Séptima ronda. Se realizó en la Ciudad de México, del 25 de febrero al 5 de marzo de 2018. En esta ronda se cierra el capítulo de Buenas Prácticas Regulatorias, Administración y Publicación (Transparencia) y Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, así como los Anexos Sectoriales de Químicos y Fórmulas Patentadas.

 

Si el tratado trilateral se convirtiera en bilateral

Para el Dr. Antonio Ortíz, México aún no tiene asegurado ni siquiera un tratado bilateral; lo único que tiene asegurado es un acuerdo en principio con Estados Unidos, pues aún hace falta terminar de negociar algunos temas tanto bilaterales como otros de índole trilateral.

En caso de que Canadá no se sumara a este acuerdo que México ha alcanzado con Estados Unidos, podríamos hablar de un tratado bilateral que se podría complicar específicamente en lo que se refiere a la regla de origen en el sector automotriz.

La regla de origen en el sector automotriz estipula que el valor agregado regional debe ser de 75%, donde el 40% debe provenir de zonas con salarios de 16 dólares por hora (esto implicaría que tendrían que ser de Estados Unidos o Canadá).

“Esta propuesta está hecha en el supuesto de que va a ser un acuerdo trilateral. Si fuera bilateral y el 40% tuviera que ser solo de Estados Unidos, eso va a representar un problema. ¿Por qué? No por el asunto salarial, porque en Estados Unidos se paga a 16 dólares la hora, el tema es que la producción es sumamente especializada y algunos segmentos de los autos que actualmente se producen en Canadá tendrían que irse a Estados Unidos y eso implicaría unos enormes costos y una interrupción en el flujo de autopartes en América del Norte” argumentó el Dr. Ortiz Mena.

 

El contexto político e internacional

Para el Dr. Carlos Bravo Regidor, México inició la renegociación del Tratado de Libre Comercio de una manera reactiva, pues México no quería renegociar el TLCAN. Esta situación, considera el Dr. Bravo, propició que México se viera débil, pues su reacción inicial fue la de hacer lo necesario para tener contento al presidente Donald Trump. Esta imagen se agravó con la invitación que le hizo el gobierno de Peña Nieto a visitar nuestro país.

Sin embargo, el director de la Maestría en Periodismo estima que la situación cambió debido a un factor común: las elecciones. En el caso de México, considera que la elección de Andrés Manuel rompió con la imagen de una presidencia débil; mientras que en el caso del presidente Trump, el conseguir un TLCAN le ayudaría en las elecciones intermedias. Estos dos factores probablemente incidieron en la renegociación del Tratado.

En el contexto internacional, la Dra. Lorena Ruano puntualizó que Trump ha adoptado una política comercial en general proteccionista y nacionalista no solo con México, sino también con sus otros dos socios económicos, que son también sus principales aliados políticos y militares: Canadá y la Unión Europea.

Gracias a esta política de Donald Trump, considera la Dra. Ruano, se empiezan a entretejer una serie de tratados regionales y alianzas comerciales que buscan mantener un sistema de reglas más o menos basados en la reciprocidad.  Sin embargo, algunos de estos acuerdos comerciales en los que participa México aún no están cerrados, pues están esperando lo que sucederá con el TLCAN para concluir.

 

¿Qué podemos esperar del TLCAN?

Para la Dra. Luz María de la Mora aún estamos en un proceso de definición con este tratado. “Estamos ante un cambio en lo que es el TLCAN hacia un acuerdo que responda a las nuevas realidades de la economía norteamericana, pero sobre todo estamos ante una agenda comercial de parte de Estados Unidos que está haciendo cambios en algunas áreas para modernizar el acuerdo; por ejemplo, incluir disciplinas en comercio electrónico que hace 25 años no existían. Pero hay otras donde sí vemos un comercio más acotado, un comercio más administrado, con requisitos más estrictos; por lo que sí creo que vamos a ver un acuerdo diferente, donde algunas áreas veremos cambios positivos y en otras restricciones importantes.”

Por su parte, el Dr. Carlos Bravo Regidor considera que el TLCAN, tal y como lo conocemos, ha llegado a su fin. “En su lugar habrá un nuevo acuerdo comercial, que en algunos aspectos representa una modernización; sobre todo una puesta al día del Tratado de Libre Comercio original, que incluye sectores de la economía y actividades que cuando se firmó originalmente, pues ni siquiera figuraban. Pero por otro lado sí implica ciertos sacrificios en relación con aquel viejo Tratado, sobre todo en el tema de resolución de controversias, las reglas de origen y en ese sentido no es un mejor tratado que el anterior.”

Para el Dr. Antonio Ortiz Mena el acuerdo comercial al que llegue México y Estados Unidos deberá tener tres características fundamentales: “En primer lugar mecanismos de solución de controversias muy claros y efectivos; porque yo creo que en el futuro la OMC (Organización Mundial de Comercio) va a estar más debilitada de lo que estuvo en el pasado, entonces para México esto es de importancia central. Número dos, poder mantener una plataforma de producción ante todo de manufactura en América del Norte, la cual estaría en riesgo sin el TLCAN; sobre todo si Estados Unidos sigue imponiendo barreras comerciales sobre la base de supuestas amenazas a la seguridad nacional. Y el tercer rubro tiene que ver con el comercio de servicios, que hoy en día es mucho más importante de lo que fue hace un cuarto de siglo.”

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Negociaciones Comerciales en América del Norte: ¿fin o modernización del TLCAN?


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